Pasodoble de La del Manojo de Rosas

Trompeta solista

Trompeta solista de la BMP

Juan López Berdonces.- Cuando Dios te echó al mundo, ¡ay, qué faena me hizo! Este piropo que le dedica Joaquín el mecánico a su amada florista, desde su taller contiguo a la floristería de Ascención,  da pie  a la orquesta  para que  el Pasodoble celebérrimo de este sainete lírico, cantado a dúo por la soprano y el barítono que encarnan a los protagonistas de esta historia de amor del Madrid más castizo. El principio ya viene tensionado por lo publicado en el final del anterior comentario de esta obra, el verso:

Para ya en la vida jamás volver.

Pues bien, la tensión acaba reposando en este verso del Pasodoble:

Cariño como el que yo siento no ha habido ni habrá en la vida, cantado primero por Joaquín y posteriormente a dúo por esta pareja, que finalmente con un abrazo apasionado y un  “Por ti yo me muero”  concluyen el enredo por el que les hemos visto sufrir y padecer a lo largo de toda la obra. Sigue leyendo