Primer premio en el II Certamen Regional «Villa Mota del Cuervo»

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Trombón solista

Trombón solista Banda de Puertollano

José Ignacio González Mozos.- Aquella cálida tarde de primavera de principios de los años ochenta tenía una luz especial. Quizá bajo la mirada curiosa y atenta del niño que aún ni tan siquiera había despertado a la adolescencia, aquella claridad que flotaba ingrávida por la sala de ensayos de la banda municipal de Puertollano se tornaba en algo casi mágico, como una vistosa sinfonía de colores y sensaciones entrelazadas por un contrapunto infinito. Frente a mí, Hipólito García, conocido cariñosamente por todos como Poli, me hizo pasar por entre las tupidas cortinas granates que delimitaban el pequeño escenario de moqueta azul sobre el que se disponían ordenadamente las sillas y atriles de los músicos. El cortinaje lateral de la sala formaba una especie de pasillo en el que, sobre diferentes estanterías metálicas, se encontraban muchos de los instrumentos de la banda. Al fondo del pequeño pasillo, bajo las maletas de los trombones de pistones de Pablo y Laguna, se encontraba la caja con los uniformes. Era una vieja caja de madera en la que se apiñaban chaquetas y pantalones y unas maravillosas gorras de plato. Hay muchos detalles que el tiempo ya se encargó de borrar de mi memoria, pero lo que sí puedo asegurar es que aquella gorra de plato, la chaqueta y el pantalón de color azul marino que Poli me dio, significaron para mí una especie de rito iniciático de lo que más tarde sería, más que una profesión, una forma de entender la vida.

Banda Municipal desfilando con D. Ángel Parla a la cabeza.

Banda Municipal desfilando con D. Ángel Parla a la cabeza.

Ya han pasado más de treinta años desde aquella cálida tarde de mediados del mes de abril; una tarde en la que la mirada curiosa de un niño se tornó en ilusión por el noble arte de la música. Las cosas han cambiado mucho desde aquel año 1983, especialmente en la forma, aunque en el fondo todo siga siendo muy similar. Prueba de ello es que esa curiosidad e ilusión infantil que se transforma con los años en la fuerza que nos hace capaces de levantarnos y volver a levantarnos una y otra vez; o la capacidad de superación que nos permite afrontar las dificultades sin ceder un ápice de voluntad al conformismo o a los prejuicios que en tantas ocasiones nos limitan, siguen estando presentes, no solo en los músicos que formábamos parte de la Banda Municipal de Puertollano en aquellos ya lejanos primeros años ochenta -Estepa, Ángela, Mateo, Carmen, Francis, Paco o un servidor-, sino en todos los compañeros que integran actualmente la plantilla de la Asociación Banda de Música de Puertollano.

Esta batalla contra el conformismo, los prejuicios y la humillación, ha dado innumerables frutos a lo largo de los casi dos años de vida de la Asociación Musical Banda de Música de Puertollano. Por todo ello, me siento muy orgulloso de señalar como uno de los mayores triunfos de la asociación en este corto periodo de tiempo, la entrega y el sacrificio del grupo humano que la forma, un colectivo que indudablemente es grande por muchos motivos, pero sobre todo por el coraje y valentía que ha demostrado a lo largo de estos dos años de vida.

Decía Víctor Hugo, a mediados del siglo XIX: «El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad». Para la Asociación Banda de Música de Puertollano, el fruto de su valentía ha venido en forma de primer premio en un certamen de bandas regional. Éste reconocimiento ha tenido lugar el pasado fin de semana en la localidad conquense de Mota del Cuervo, y no quiero referirme solo al reconocimiento de haber conseguido un primer premio en este II Certamen Regional de bandas «Villa Mota del Cuervo», sino, independientemente del resultado obtenido, me refiero a algo más importante: al hecho de haber sido capaces de dar todo un ejemplo de superación, esfuerzo y generosidad individual a lo largo de este corto periodo. Una asociación que sin medios económicos e institucionales de ningún tipo es capaz de obtener un galardón como éste, merece, no solo el aplauso general, sino también, el reconocimiento de todos.

BandaMotaVAl margen de polémicas, la realidad acontecida en Mota del Cuervo el pasado 4 de julio de 2015 fue que el jurado formado por Andrés Valero-Castells, director de la Lírica de Silla; José Fernández García, director de la Orquesta Sinfónico-Lírica de Madrid, y Fernando Bonete Piqueras, director titular de la Banda Municipal de Valencia, otorgó 230 puntos a la Asociación Musical y Cultural «Banda de Música de Puertollano», algo que se tradujo en un primer premio para esta joven asociación. El premio Globalcaja al mejor director también recayó en la Asociación Musical y Cultural «Banda de Música de Puertollano», siendo recogido por su director José Manuel García Pozuelo. Detrás quedaron la Banda Municipal de Música de Daimiel con 222,5 puntos, Banda de Música «Olcadia» de Ocaña con 202,5 puntos y la Agrupación Musical «Calatrava la Vieja» de Carrión de Calatrava con 138 puntos. Con 240,5 puntos, el primer premio y mención de honor fue para la Asociación Musical «Santa Cecilia» de Alcázar de San Juan.

Este premio supone un merecido reconocimiento a la labor que la Asociación Cultural y Musical «Banda de Música de Puertollano» viene realizando a lo largo de estos últimos dos años en pro de la cultura musical de la ciudad de Puertollano. Conciertos, actos benéficos, conferencias, cursos de perfeccionamiento y encuentros, han sido una constante a lo largo de este periodo, a lo que hay que sumar ahora este primer premio en el II Certamen de bandas «Villa Mota del Cuervo».

Lo que ha quedado claro tras el certamen es que el nivel de las bandas de nuestra región es cada vez más alto, superándose el listón día tras día. Lejana queda ya aquella imagen de una conocida banda manchega en la película El Puente, de José Antonio Bardem en 1976, atravesando la carretera nacional IV tras la comitiva de un entierro, una imagen que se ha transformado notablemente a lo largo de estos últimos años.

Voy a realizar a continuación un breve recorrido por la evolución de las bandas de música en general y por algunas de las más importantes de España.

Desarrollo de las Bandas de Música

El significado de la palabra banda ha variado notablemente a lo largo de los siglos, siendo aplicado el término a diversos tipos de agrupaciones musicales que, a través de las diferentes épocas que forman parte de nuestro rico patrimonio histórico musical, han desarrollado una gran variedad de funciones. Así, por ejemplo, “La Grande Bande” de Luis XIV, estaba formada por un conjunto de 24 violines, mientras que hoy día, la etimología de la palabra banda, se utiliza para designar un conjunto de instrumentos de viento y percusión, que en ocasiones incluye instrumentos graves de cuerda frotada tales como violoncellos y contrabajos.

imag1En cualquier caso, el origen y posterior desarrollo de las actuales bandas de música, lo podemos situar en la milicia. Tenemos constancia, ya en el S. VI A.C., del uso que Servio Tulio, sexto rey de Roma, dio a un conjunto de instrumentos de viento formado por Lituus, Tubae, Buccinas y Cornu, que situaba al frente de su ejército para acompasar la marcha y exaltar el ánimo de los guerreros, tal y como hicieran también los Celtas con los grupos de Carnyx o los Griegos con los Salpynx, instrumentos a los que se fueron sumando diversos tipos de tambores.

Ya en la Edad Media se utilizaron conjuntos de tambores y trompetas para las batallas, aunque con el auge de la música profana, la creación de las primeras ciudades y la aparición de Juglares y Ministriles, las bandas de instrumentos de viento y percusión comienzan a sufrir una fuerte evolución. Aparecen documentos, ya entrado el siglo XIV, que nos hablan de agrupaciones formadas por trompetas bastardas, añafiles, chirimías, atabales y atambores, que tocaban en celebraciones públicas, danzas, entradas y grandes celebraciones religiosas.

El Renacimiento supone un nuevo impulso para las agrupaciones de instrumentos de viento, gracias a la proliferación de capillas musicales, tanto catedralicias como nobiliarias, que utilizarán los servicios de ministriles para sus actos más importantes. También la construcción por familias de un mismo instrumento, supondrá una gran evolución del género instrumental, hecho que se puede ver en la construcción sistemática de violas de diferentes tamaños, sacabuches o chirimías, que se encargaban de doblar las voces de los coros catedralicios, en las diferentes tesituras que eran capaces de realizar estos instrumentos, atendiendo a su construcción y a su tamaño.

Bandas3Existen gran cantidad de documentos iconográficos, que nos muestran bandas de instrumentos de viento de la época, como ejemplo valga destacar el medallón de bronce del Facistol de la Catedral de Sevilla, en el que se puede observar un conjunto de instrumentos de viento formado por chirimías, cornetas y sacabuches, agrupación denominada durante este periodo como “instrumentos altos” debido a su mayor potencia sonora, lo que les hacía adecuados para procesiones y otros actos solemnes, y que nos da una idea aproximada de cómo funcionaban las bandas de instrumentos de viento en las capillas catedralicias.

El Barroco perfecciona la construcción de los instrumentos de viento, acentuando las diferencias entre las agrupaciones de las capillas musicales de la iglesia y la aristocracia, por un lado, y las del ejército y ministriles que trabajaban para los ayuntamientos de algunas ciudades europeas, por otro. Para el ejército se emplearon en muchos países europeos bandas de Pífanos -flautas traveseras de madera de pequeña longitud, construidas en una sola pieza- y tambores. Estas bandas de viento fueron usadas por la infantería en desfiles. En cuanto al uso de agrupaciones de viento en las capillas, tenemos un buen ejemplo en la obra del gran compositor inglés Henry Purcell en su obra para los funerales de la reina Mary II, en los que empleó un grupo de trompetas, sacabuches y timbales, agrupación muy similar a la que empleó Monteverdi en algunos pasajes de su ópera “Orfeo” de 1607. En cuanto a capillas aristocráticas destacaré “La Gran Écurie” del rey Luis XIV, que era una banda formada por cuarenta instrumentistas de viento y percusión, que solía acompañar al coche real en sus desplazamientos.

Durante el Clasicismo, las bandas de viento incluyen la denominada  “Música Turca”, que no era otra cosa que la inclusión de instrumentos, usados por los Jenízaros, tales como triángulos, platillos, bombo, etc…, dentro de las bandas de la época, también llamadas “Harmoniemusik”, y que enriquecieron en gran medida la sonoridad tímbrica y la potencia de este tipo de agrupaciones instrumentales de viento.

bandas4Por otra parte, Mozart compuso varias serenatas para instrumentos de viento, destacando la “Serenata K. 375” y la “Serenata en Do menor K. 388”, que tuvieron su origen en  actos festivos de la nobleza. También Beethoven, compone para agrupaciones de viento sus “Three Equali” para cuatro trombones inspirándose en los “músicos de torre” del torrero de la ciudad de Linz.

bandas5El Romanticismo, supone la aparición de nuevos instrumentos y la creación de bandas de música tal y como las conocemos hoy día. El enorme desarrollo de los instrumentos de viento metal, gracias a la invención y aplicación del sistema de pistones para hacerlos cromáticos, supuso un gran paso adelante. Heinrich Stölzel, Friedrich Bluhmel y más tarde Adolph Sax, dotaron a los instrumentos de metal de pistones y en el caso del último de ellos inventó la familia de los Sax-horn de tubo cónico y de los Saxofones. El desarrollo de los sax-horn pronto dio lugar a la aparición de la Tuba en la orquesta en detrimento del oficleido, instrumento que fue usado, por ejemplo, por Mendelssohn en su famosa obra «el sueño de una noche de verano».

Por otra parte, la mejora de los mecanismos de los instrumentos de viento madera gracias a Theobald Boehm, también contribuyó al avance técnico en la sonoridad de las bandas de música, hecho que ha continuado hasta nuestros días de manera casi ininterrumpida.

Las bandas en España: La provincia de Ciudad Real

El fenómeno de las bandas de música es hoy día un hecho de innegable importancia en cientos de ciudades y pueblos de nuestra geografía nacional, donde el entusiasmo y esfuerzo continuado de muchas personas, hace posible que, día tras día, estas agrupaciones instrumentales aumenten en calidad y nivel musical. Éste es cada vez más apreciado en muchas partes del mundo, a través de los festivales y concursos que se celebran anualmente.

Banda Primitiva de Llíria

Banda Primitiva de Llíria

Por tradición, las grandes bandas de música españolas se han concentrado históricamente en la comunidad valenciana, donde existen verdaderos emblemas musicales como la “Banda Primitiva de Llíria” cuya sociedad fue fundada en 1819,  “El Ateneo Musical de Cullera” fundado en 1896, o “La Armónica de Buñol” fundada en 1888, bandas que, como otras muchas de esta comunidad, son respetadas y reconocidas  a nivel mundial, avaladas por la gran cantidad de premios conseguidos a lo largo de un periodo de algo más de un siglo y medio de admirable y disciplinado trabajo.

Sin embargo, en otros lugares de España se ha hecho un gran esfuerzo durante la última década, un esfuerzo que está dando grandes frutos. Esto nos obliga a destacar la grandísima calidad musical que han alcanzado las bandas de música de, por ejemplo, la comunidad gallega, de algunas provincias andaluzas y castellano-manchegas, y de otros muchos lugares de España, un país que ha realizado un más que notable esfuerzo por elevar la calidad musical de sus bandas gracias a sus diversos certámenes y concursos.

En nuestra provincia, Ciudad Real, existe también una veterana y sólida tradición en el mundo de las bandas de música, algunas de ellas ya centenarias. Sería imposible extenderme a través de la infinidad de bandas que existen en ella, por lo que entre todas destacaré únicamente de forma breve a tres de ellas. La banda de música “Filarmónica Beethoven” de Campo de Criptana, la Banda Municipal de Daimiel y a la Banda Municipal de Puertollano.

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Banda Filarmónica Beethoven.

La Filarmónica Beethoven de Campo de Criptana fue fundada aproximadamente hacia 1850. Esta banda cuenta con una escuela de música que data del año 1940, a través de la que se han formado músicos que hoy día ocupan puestos de importancia en algunas de las orquestas más importantes de nuestro país.
Esta agrupación cuenta con infinidad de galardones, destacando a directores como D. Rafael Calonge y D. Miguel Romea Chicote que han hecho posible que la banda de Campo de Criptana sea hoy todo un referente musical en nuestra comunidad y en nuestro país, hecho que constatamos gracias al primer premio que obtuvo en la sección primera del “Certamen Internacional de Bandas de Música Ciudad de Valencia 2013”, con un total de 334,5 puntos.

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Banda Municipal de Música de Daimiel.

Otra de las bandas centenarias de nuestra provincia es la Banda Municipal de Música de Daimiel. Su historia se remonta al año 1876, aunque su primera actuación pública está fechada el 14 de Octubre de 1877 bajo la batuta del que fuera su primer director, Emilio Caballero. El archivo de la Banda Municipal de Daimiel es uno de los archivos de música para banda más ricos de nuestra provincia, ya que atesora obras de una riqueza extraordinaria, tanto por su antigüedad como por su exclusividad. Actualmente la Banda Municipal de Daimiel está dirigida por su director titular, d. Pedro Sánchez Valdepeñas-Pozo.

La siguiente banda de nuestra provincia que tampoco podemos olvidar, es la “Banda Municipal de música de Puertollano”, actualmente gestionada por una empresa privada. La Banda Municipal de Puertollano, fue fundada en el año 1880 y a lo largo de sus más de 130 años de historia como banda municipal ha obtenido gran cantidad de premios; destacando, entre otros, los logrados en el “Certamen Internacional de Bandas de Música de Aranda de Duero” en 2001 o en “Certamen de Bandas de Música Villa de Leganés” en el año 2000, bajo la batuta del que fuera su director titular D. Ángel Parla Candenas. Su archivo musical, en relación a selecciones de zarzuela, sainetes líricos y marchas, es de una riqueza notable. La esencia de la Banda Municipal de Música de Puertollano, tras su privatización por parte del ayuntamiento de la ciudad, ha derivado en la creación de la Asociación Cultural y Musical «Banda de Música de Puertollano», una banda joven pero disciplinada que, como ya he señalado anteriormente, ha conseguido demostrar su valía el pasado 4 de julio de 2015 con un primer premio en el II Certamen «Villa Mota del Cuervo».

Banda de Música de Puertollano

Asociación Musical y Cultural «Banda de Música de Puertollano»

Esperemos que el futuro venga lleno de oportunidades para esta joven pero prometedora asociación, un grupo humano que ha hecho de la palabra dignidad su moneda de cambio. Enhorabuena a todos por el primer premio en el II Certamen «Villa de Mota».

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